Con miedo a fracasar.

El miedo a fracasar es uno de los miedos que más suelen paralizar a las personas. Me atrevería a decir que prácticamente el 100% de las personas en algún momento de su vida lo han sentido. Por no hablar de aquellos que toman la decisión por primera vez de emprender algo y reinventarse profesional o personalmente.

Y no pasa nada, es muy común que sintamos miedo en frente a diversas situaciones de la vida, elegir un cambio de rumbo o seguir nuestros sueños requiere mucho más que decir “hago esto y que salga el sol por donde salga”. No creas que los grandes triunfadores del mundo como Bill Gates o cualquier otro gran empresario están libres de sentir ese miedo en algún momento de su vida. Ni de casualidad. más bien diría que el miedo al fracaso es un fiel compañero en la vida de estas personas, como de cualquier emprendedor.

El miedo al fracaso.

Ante la idea de que debamos rendir ante algo, es común que todos experimentemos algo de estrés o ansiedad. No obstante, en este caso debemos hablar de diferenciar entre ansiedad y estrés negativo y ansiedad y estrés positivo. Es sencillo, la ansiedad o el estrés positivo les dará como resultado un mayor rendimiento. Es, por ejemplo, el que nos motiva a estudiar más la noche antes de un examen o una presentación. Por ende, la ansiedad o el estrés positivo nos ayudará a que hagamos las cosas mejor sin inhibir nuestro rendimiento.

Por otro lado, la ansiedad o el estrés negativo, son característicos del miedo al fracaso. Esta ansiedad o estrés negativo nos trae como consecuencia que no logremos rendir de manera óptima. Y, por ejemplo, producto de esto, nos hace ser víctimas del black-out (pérdida temporal de la memoria). Por ende, el miedo al fracaso es mayormente negativo ya que ejerce una gran influencia sobre nuestras vidas.

Este miedo, a fracasar o no rendir debidamente en algo, puede ser causante de enfermedades. Pues la ansiedad que se crea con este miedo a fracasar nos conduce a una ansiedad irracional que nos hace pensar que fracasaremos siempre. De esta manera el sentimiento más que motiva inhibe, el miedo al fracaso tiene síntomas diferentes, pero puede ejercer tal influencia en el organismo que nos lleva incluso a hiperventilar.

Tipos de miedo al fracaso.

De manera general, podemos distinguir tres diferentes grupos:

“Miedo al Fracaso Cognitivo”

Este tipo específico de miedo, habla de una ansiedad que conduce a temer al fracaso en asuntos escolares. El estudio puede ser algo fundamental para algunas personas, las victimas de “miedo al fracaso cognitivo” temen sobremanera no ser capaces de rendir en un trabajo escolar, un examen o una presentación. Esto se puede ver también en casos de cursos prácticos. Pues este tipo de personas no solo tienen miedo de no haber adquirido suficientes conocimientos para asegurar el éxito, sino que también pueden experimentar miedo al fracaso al poner en practica estos conocimientos.

Este miedo al fracaso cognitivo, tiene su origen en la ansiedad generada frente al hecho de recibir una apreciación o una crítica negativa con respecto a lo que han aprendido o hecho. Unos papeles importantes juegan aquí las notas o los resultados académicos, pero esta apreciación negativa también puede proceder de amigos o familiares. El miedo al fracaso no es solo miedo a una “mala nota”.

“Miedo al Fracaso Social”

El miedo al fracaso social es un miedo interno a surgir una marginación social. Por ello, sufre de terrible miedo a fracasar en las actividades sociales. En la juventud, sobre todo, resulta importante pertenecer a un grupo, o ser parte de algo. Esto contribuye a forjar su identidad. Una persona que se enfrenta al miedo al fracaso social, se encuentra ante un miedo a no pertenecer a algo. O a no ser aceptado en un grupo determinado.

Las personas con miedo al fracaso social, no solo tienen miedo a ser rechazados sino, que también tienen miedo a recibir una apreciación negativa. Algo que puede resultar de ayuda, es tener un buen desenvolvimiento social. Si carece de esta herramienta, el miedo al fracaso se podría apoderar de uno con rapidez.

“Miedo al Fracaso Motriz”

Quien siente miedo al fracaso motriz, tendrá miedo a fracasar en las funciones motrices. Lo que viene a decir que teme equivocarse en algún movimiento, en una clase de fitness o en la gimnasia. Por lo tanto, le aterroriza realizar cualquier actividad motora.

¿Qué puede causar el miedo al fracaso?

Una falta de autoestima o una pésima imagen de sí mismo.

El miedo al fracaso es fácilmente provocado por una baja autoestima, por lo que puede estar la persona convencida de que va a fracasar siempre, y cada vez que esto ocurre, se culpa completamente por esto. Por ejemplo, vienen a la mente pensamientos como:

1. No soy lo suficientemente listo.

2. No soy lo suficientemente bueno.

3. Puede que mis expectativas sean demasiado altas.

Se echará todas las culpas del fracaso. En raras ocasiones creerán que fracasaron por que la situación era demasiado compleja.

En sí, el fracaso es quien provoca que las personas que le temen se sientan aun peor. Y, por ende, el miedo a fracasar crea en estas personas una imagen de ellos mismos aún más negativa, y eso a su vez, aumenta mucho más las posibilidades de que sientan este miedo.

Un exceso de presión.

Hoy en día, cuando se habla del rendimiento, la presión existente es demasiado fuerte. Las personas experimentan desde temprana edad y bastante a menudo la presión del éxito. Por ende, una persona con miedo al fracaso experimenta esta sensación con el doble de fuerza. Para este tipo de personas, el colegio o el trabajo llega a convertirse en lo más importante en sus vidas, lo que tiende a provocar que el posible fracaso resulte como una bomba, a nadie le agrada fracasar, pero a menudo concedemos al fracaso más importancia de la que realmente tiene. Administrar y lidiar con el fracaso es una tarea complicada.

¿Cómo vencer el miedo al fracaso?

En este post he tratado de profundizar en el miedo al “Fracaso” para tratar de guiarlos, o mostrarles algunas herramientas útiles pala lidiar con él, o para lograr aniquilarle para siempre.

Evalúa tus riesgos de forma realista:

A menudo el miedo que sentimos a fracasar surge de una valoración exagerada y negativa de las consecuencias que podrían tener nuestras acciones. Pensamos y nos quedamos parados en el conocido “peor de los casos” cuando nos enfrentamos a una decisión que implica un supuesto riesgo. Es común que, unos más y otros menos, pero todos, hayamos pecado alguna ves de tremendistas. ¿Quién de vosotros no ha pensado durante horas como decirle algo a alguien, para evitar que se enfade y luego esta persona resulto ser muy comprensiva? Pues esto es una simple muestra más de “miedo al fracaso”. Pues bien has que estas cosas no te paralicen ni te hagan perder demasiado tiempo. Aprende a: evaluar el riesgo.

¿Cómo lo haces?

Mediante estas dos preguntas básicas:

¿Qué es lo peor que podría pasar? Y ¿Qué probabilidad hay de que esto ocurra realmente?

Si aquello tan grave que te podría pasar es una perdida irreversible y terrible, no tomes esa acción. Por otro lado, apóyate de tus experiencias y de estadísticas de posibilidad para evaluar si es posible o no que este desastre ocurra. De este modo evitaras la parálisis por análisis. En definitiva: toma riesgos calculados y hazlo rápido. Aprende de los errores, sobre todo de los errores ajenos.

Falla más seguido.

Si vemos la exacta definición de la palabra fracaso esta es “no conseguir en cierta actividad lo que se pretende”.

Por ello es que podemos ver el miedo al fracaso como el miedo a no tener éxito. Pero qué tal si piensas por un momento: ¿Qué es el éxito para ti? Seguramente concuerdes en que es un concepto muy subjetivo, y depende de cada persona.

No obstante, solemos importar la idea del éxito social que tienen los demás. Esto nos convierte en seres demasiado exigentes con la consecución y la preservación de cosas que realmente no nos resultan de prioridad a nosotros, sino que más bien son cuestiones que esperan los demás. Piénsalo, si el éxito depende de lo que otros valoren, podemos pensar lo mismo del fracaso.

Vivimos en una sociedad donde hemos adoptado como verdad absoluta que fallar es equivalente a fracasar. Entendemos que cometer un error es equivalente al fracaso en algo. Un fallo está muy mal visto y resulta motivo para ser devaluados socialmente. Pero esto es en base un error.

Pensemos en el caso de un niño, cuando se encuentra aprendiendo a caminar o hablar, si se detuviera o dejara de intentar ante una caída o la mala pronunciación de sus primeras palabras ¿qué pasaría? Que jamás aprendería. Jamás avanzaría. Del mismo modo que un niño necesita fallar para aprender, también es necesario para los adultos.

Así que tú, querido amigo, si tratas de evitar los errores no harás mas que dificultar y obstaculizar tu crecimiento y tu avance.

Rebaja tu nivel de incertidumbre.

Como vimos en el inicio una de las principales fuentes de miedo al fracaso es la enorme duda que se nos crea de si seremos o no capaces de concretar la tarea encomendada, o si tendremos los conocimientos necesarios para ello, ante la falta de experiencias. Pero resulta absurdo dejar que esta incertidumbre te bloquee por falta de información o formación. Y lo es porque si este es tu problema ya deberías haber contemplado tu siguiente paso a tomar: solventar esa carencia. Y para esto hay una sugerencia más que lógica.

Fórmate, Aprende:

En los momentos en que quieres hacer algo por ti mismo y no sabes cómo, e primer paso es aprender. Hoy por hoy tenemos a nuestro alcance con internet millones de posibilidades de aprendizaje, muchas de ellas gratuitas así que no hay excusa para no empezar hoy mismo.

Mide las opiniones de los demás.

Ya sabemos que el miedo al fracaso viene de la incertidumbre que genera el resultado que tendrá una acción específica, pero si a esto le sumamos una opinión negativa de terceros, apaga y vámonos.

Seguramente concuerdes en que a menudo nos dejamos influenciar demasiado por la opinión de otras personas sobre nosotros. Esto es algo que debes evitar. Hay tres clases de personas que deberás evitar en tu vida: las temerosas, las envidiosas y las que te juzgaran por tus fallos. Y no importa si se encuentran inclusive en tu entorno familiar, pues deberás escoger entre no fallarles intentando algo que quieres, o fallarte a ti mismo por no haberlo intentado.

Una solución simple: Que se jodan…

Cuando tomas demasiado en consideración las opiniones de terceros, les estarás dando el poder sobre tu vida, para dimensionarla y seccionarla a su gusto. Como te sugerí, una persona que no te da ánimos, que te juzga o te envidia no es alguien que te aprecié demasiado. Así pues, ¿qué más da? Que se jodan…

¿Entonces, el Miedo al Fracaso?

Tras todo lo que hemos hablado en el post de hoy, estoy seguro que tu idea de lo que es el miedo al fracaso habrá cambiado. Pero por último atendiendo a lo largo y complejo del tema, te dejare una especie de información básica:

1. El fracaso no existe: lo que si existen son las oportunidades de aprendizaje.

2. Necesitas fallar para poder crecer: para alcanzar el éxito son necesarios los fallos. Pasa rápidamente a la acción sin intentar despejar la incertidumbre.

3. Todos tenemos miedos: no trates de evitarlos, intenta comprenderlos.

4. Transforma el miedo al fracaso en miedo a arrepentirte: este miedo nuevo será el que te anime a avanzar.

5. Disfruta del viaje: no olvides que no hacerlo es ya un fracaso.

Si ya has llegado hasta aquí en serio te lo agradezco por que

esta entrada se me fue de las manos y se me ha hecho larga.

Pero llegados a este punto y tras tanto tiempo hablando me gustaría escucharte a ti: ¿te has sentido, o te sientes ahora bloqueado/a por el miedo al fracaso?

Cuéntame tus creencias, tus miedos y por qué no, también tu opinión en el campo de comentarios. Prometo responderte y tratar de ayudarte.

2 comentarios sobre “Con miedo a fracasar.

  1. Ciertamente el miedo al fracaso es algo q se alberga de una forma o de otra en todos nosotros, pero como bien dices: «necesitas fallar para poder crecer» de los errores se aprende, esto me recuerda a Thomas Edison, el inventor de la bombilla eléctrica, tuvo q hacer más de 1000 intentos para lograr su objetivo, pero al final lo cumplió, x eso sí queremos aprender hay q equivocarse…

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    1. Jejeje así es amigo mío; Edison dijo: yo nunca fracase en mis intentos por creas la bombilla 💡, no, yo sólo necesitaba una manera para hacerla, en cambio descubrí 1000 maneras de “no hacer una bombilla” eso tiene quizás más mérito…
      y se refería a que aprender de cada caída y seguir intentando es más valioso incluso que lograr tu objetivo de entrada… Einstein decía que las crisis eran necesarias para que el hombre se supere a si mismo…

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