Un no a tiempo siempre es lo mejor.

Perder el miedo a lo que piensen los demás, es importante, a veces hay que saber decir que “no”. No es sencillo lograr hacerlo y establecer nuestros propios límites, pero a pesar de que pueda causar algún malestar o ansiedad, un no a tiempo es lo mejor en algunos casos para mejorar tus relaciones interpersonales y sentirte bien contigo mismo.

En ocasiones debemos aprender a adaptarnos a los demás, y ser comprensivos. Debemos ser capases de ser flexibles, pero en ocasiones, algunas personas por diferentes razones; falta de autoestima o la sensación de que si no cumplen las expectativas de los demás no serán queridos. Ceden tanto que terminan por corromperse. Lo que le ocurre a la mayoría de estas personas es que no saben decir “NO”. A pesar claramente de que ayudar a los demás y ser bondadosos nos puede traer muchos beneficios, y es por demás recomendable, también es muy importante priorizarnos y mirar por nosotros mismos. Es decir, o está mal ser comprensivos y flexibles, pero no debemos llegar al límite de rompernos por complacer siempre a otros y ponerles por delante de nuestros deseos o necesidades.

Consecuencias de no saber decir “NO” a tiempo.

Cuando no ponemos límites, de una u otra forma es como si no nos respetásemos. Como si para nosotros mismos fuéramos invisibles, y el resto de personas pueda responder y decidir por nosotros. De hecho, disminuye nuestra autoestima y nos abordan sentimientos de soledad interior fracaso y desconsuelo.

Bajonazo de autoestima.

Cuando decidimos no hacer lo que realmente queremos por complacer a los demás, nos aborda un sentimiento de desasosiego, nos sentimos mal con nosotros mismos. De hecho, es probable que creaos que no valemos mucho, o que no valemos para nada, no vemos nuestras cualidades, ni nos reconocemos ningún tipo de potencial. Poco a poco la autoestima se ve mermada.

Sentimientos de soledad interior:

Cuando no somos sinceros sobre lo que queremos y lo que no queremos, con los demás, no con nosotros mismos, terminamos por descubrir un sentimiento terrible de soledad interior que nos agobia profundamente. Pensaos que en realidad las personas nos quieren por lo que hacemos y no por lo que somos. De hecho, contribuimos a ello con nuestro comportamiento, porque ¿Cómo van a conocernos de verdad si únicamente nos dedicamos a hacer lo que los demás quieren o lo que pensamos que ellos quieren?

Decía El Gabo: “lo más importante que aprendí después de los 40 años fue a decir No cuando es qué No”

Fracaso sentimental:

Tiene un precio el hecho de hacer lo que otros quieren: renunciar a nuestros deseos y aspiraciones. Esto nos lleva a experimentar continuamente un sentimiento de fracaso por lo que pudo ser y no fue. Por la acumulación de sueños e ilusiones perdidos. Por ello, debemos evitar rompernos siendo flexibles.

El “No” de nuestra vida.

Para poder cuidarnos y poner límites debemos aprender a decir que no. Para practicar el amor propio y comenzar a valorarnos. Aunque nos cueste, no debemos dejar que pase el tiempo para expresarnos. Las siguientes claves pueden ayudarte.

¿Cómo aprender a decir que no?

Te propongo algunos pasos para que logres decir que no y seas capaz de negarte a hacer todo aquello que no deseas:

1. No debes temer a aquello que otros puedan pensar: dentro de los límites de lo razonable tú debes ser el primero que debe estar contento contigo mismo.

2. Acepta la ansiedad como parte del proceso: es muy normal que a la hora de responder que no, sientas que estas nervioso o incómodo, pero bajo ningún concepto te dejes caer en la trampa del sí, por quitarte el problema de encima, pues así solo lograras diferir el problema, pero no solucionarlo.

3. Recuerda lo negativo que puede traer el sí: es muy probable que el alivio emocional momentáneo que recibirás no será de peso ante el problema que generará luego.

4. Entrena con tu espejo un modo de comunicación asertivo: piensa en situaciones cotidianas en las que debieras decir que no y observa detenidamente to comunicación no verbal, escuchándote también verbalmente.

5. Pon esas situaciones en una pirámide jerárquica, y clasifícalas para analizar aquellas en las que más complicado te resulta el “no” y comienza desde hoy mismo a decir a todas aquellas cosas que no deseas hacer.

6. No expliques mucho: di que no y punto, no hay que darle muchas vueltas, de esta manera no darás argumentos a quien te pretende convencer de lo contrario.

7. Interioriza esta idea: “es posible que no hagas ni seas aquello que deseas, pero siempre tienes la opción de no ser ni hacer lo que no quieras” y ponla en práctica cada vez que te enfrentes a una situación en la que no desees hacer lo que te proponen.

Un detalle importante de no dar muchas explicaciones es que de esta forma la otra persona no puede “dar la vuelta a la tortilla” y hacerte ver que ella tiene motivos más importantes que los tuyos para pedirte lo que desea.

Para evitarlo te sugiero la técnica del “disco rayado” que consiste básicamente en repetir una y otra vez lo mismo, sin dar muchas explicaciones: “lo siento, pero no puedo” “si, entiendo… pero me resulta imposible” “lo sé, lo siento de veras, pero no puedo hacerlo” de esta manera y sin responder a los por que, saldrás de este tipo de situaciones airoso.

Empieza a quererte.

Cuando queremos complacer tanto y todo el tiempo a otras personas, hacemos cosas que en muchas ocasiones no nos apetecen. Aprende a quererte, a hacer lo que tú quieras, a no dedicarles tanto espacio a los demás, y tan poco a ti. ¿Por qué cuidas tanto a otros y no a ti?

No seas siempre tan accesible.

Si siempre te muestras demasiado accesible no estas contribuyendo a verte como “el que siempre está ahí”. Para ello debes aprender a rechazar aquellas propuestas que no te apetezcan o dejar claro que no tienes tiempo. Incluso a veces sirve con hacer el despistado. Sin necesidad de decir nada más, los demás se darán cuenta de que tú también sabes decir que no.

Quiérete a ti, solo tú, no necesitas la aceptación de nadie:

Seas quien seas, y hagas lo que hagas, debes saber que no le vas a gustar a todos. Una vez que reflexiones sobre ello, he instales, esta creencia en tu mente, te sentirás mas aliviado y no darás tanta importancia a lo que digan los demás.

Como expresa un famoso refrán, “la caridad bien entendida, empieza por uno mismo”. No lo olvides, porque tú eres lo más importante, y si no te quieres y te cuidas, nadie lo hará por ti.

8 comentarios sobre “Un no a tiempo siempre es lo mejor.

  1. Interesante el tema me toca muy de serca, porque realmente me cuesta decir que no, he experimentado hacerlo y me ha ido muy bien, lo que pasa es que la costumbre es más fuerte que el amor y de nuevo caigo en lo mismo, el tema esta bien concebido, pero hay que tener cuidado no se nós pegue el no, como conozco muchos que no saben lo que le van a plantear y ya tienen el no entre los labios, abrazos para todos y feliz lunes e inicio de semana.

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    1. Es cierto… por eso aclara que el NO es importante en situaciones en las que no te apetece o no te resulta agradable la acción q solicitan… todo en exceso es malo y el NO tampoco se puede convertir en tu resp permanente o te harás una persona horrible… pero en el momento justo es bueno lanzarlo…

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  2. Interesante el tema me toca muy de serca porque realmente me cuesta decir que no y he experimentado hacerlo y me ha ido muy bien, lo que pasa es que que la costumbre es más fuerte que el amor y de nuevo caigo en lo mismo, el tema esta bien concebido, pero hay que tener cuidado no se nós pegue el no, como conozco muchos que no saben lo que le van a plantear y ya tienen el no entre los labios abrazos para todos y feliz lunes e inicio de semana.

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    1. Es cierto… por eso aclara que el NO es importante en situaciones en las que no te apetece o no te resulta agradable la acción q solicitan… todo en exceso es malo y el NO tampoco se puede convertir en tu resp permanente o te harás una persona horrible… pero en el momento justo es bueno lanzarlo…

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  3. Muchísimas gracias por hacer este post, porque yo también soy una de esas personas que no sabe decir que no por no ofender, y que luego me paso el día lamentando el haber dicho que sí y dándole la tabarra a la pobre gente que está a mi alrededor.

    Peeeeer, a partir de ahora voy a recordar los valisísimos pasos para decir que no, y estoy convencidísima de que voy a ser mucho más feliz y, sobre todo, a vivir más tranquila! 🙂

    De verdad, muchísimas gracias por compartirlo, ¡eres fantástico y te admiro un montón! 😀

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  4. Bueno, bueno, bueno! Un post genial de cabo a rabo. Me viene perfecto, que soy muy de venirme arriba con el SI.

    Muchas gracias por la masterclass! 😉

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