En busca de una identidad perdida.

Por un lado, el reto de encontrarse a sí mismo, demostrarse independiente y con un papel que jugar, dentro de una sociedad que cada día es más dependiente en sí. Por otro lado, la interna controversia de explorar el mundo exterior y adoptar o no algunas nuevas formas de pensar y sentir. Con todo esto, el adolescente del siglo XXI se reconoce inmerso en una crisis de identidad personal y social.

Hasta el momento en que se incorpore al mundo laboral, los jóvenes necesitan un enorme periodo de preparación, por ende, se mantiene en un estado de moratorio en el que obviamente ya no se siente niño, pero aun no es considerado un adulto y se siente entonces fuera de sí, como que no encajara bien en ninguno de estos dos mundos.

Esta es una etapa indefinida, en la que un adolescente común podría encontrarse angustiado en extremos pues trata de resolver multitud de problemas y buscando su lugar, es decir: buscando su identidad…

La independencia, salir del nido, graduarse, encontrar un trabajo, las ansias y las expectativas son siempre enormes… dar esos primeros pasos, decididos a cruzar la línea que separa juventud y madurez, nunca ha sido algo sencillo, pero hoy en día, con la presente crisis se torna aún más complicado, al punto de que vemos a adolescentes de 18 y hasta 30 años que aún, atraviesan por este dilema. Como dijera Castells “la adolescencia es ahora, una edad dilatada he indefinida con una incorporación laboral, una escolarización y una especialización demasiado tardía” … Nuestros adolescentes están en crisis…

En la era de la globalización, la etapa de adolescencia ha perdido su característica de transitoriedad y ha tomado rumbo a una juventud social prolongada, postergando su progreso hasta la condición de adulto.

Se ven sumergidos en una consumista sociedad que solo busca la comodidad y evita aquello que resulta incómodo, pero no lo resuelve, lo evita. Una sociedad donde el acceso a la plena inserción laboral, e ve altamente limitado y ralentizado. Por ello desarrollan nuevas formas de tiempo libre íntimamente conectadas a formas colectivas de evasión y se unen a una inmersión en un mundo digitalizado, donde el adolescente fomenta la comunicación interpersonal a través de “cyberintermediarios” comprometiendo así, sus vínculos relacionales.

Son disolutos caso por completo los ritos tradicionales del paso de la juventud, con que se alcanza la edad adulta, siendo así cada vez más inespecíficos, siempre marcados por el grupo de iguales y una profunda resistencia a la tradición.

La emancipación social tiene obstáculos, y estos en nuestros días proliferan con facilidad junto con las omisiones de las condiciones para facilitar esta emancipación soñada. En un mundo donde la inestabilidad laboral, el rediseño de los puestos de trabajo o la demanda de profesionales conducen a una eterna sensación de incertidumbre, en este mundo, los jóvenes se encuentran demandando una plena inserción a él, a través de un trabajo.

En circunstancias como las que les comento hacen que veamos hoy por hoy la adolescencia como “un periodo de vitalidad, efervescencia, ilusión, tristeza y hasta cabe decirlo, desesperación, donde la ropa que se lleva, las modas y los mitos, cobran un incalculable valor.”

Para aquel adolescente que se le conocía como tardío, los tiempos han dejado de ser cronológicos, ya que, en la actual pubertad social, el reloj biológico sede el paso al reloj social. Si es bien conocido que la juventud no es una cuestión de tiempo, si no de condición social, en estos tiempos de traumática crisis, y de tantas inseguridades, es bien claro que los apoyos sociales pueden ser un completo asidero para un adolescente.

Los tiempos virtuales de la generación @

Un significativo sentimiento de decepción es experimentado por los adolescentes, aunque estos sean capaces de enmascararlos tras la aparente conformidad y disfrute superficial en forma de consumo o de ocio juvenil en fin de semana, como si estuviéramos hablando de un intento de transformación o adaptación a una realidad simulada, llevado de la manera menos traumática posible.

En ese estresante periodo de definición personal de un adolescente son necesarios referencias y referentes, acciones simbólicas e íconos, valores y significados atribuidos, etc., que cuando se den estas condiciones de inestabilidad, se conviertan en armas o elementos que los ayuden a darle un sentido a su búsqueda personal. Por desgracia suscitamos en una época en la que se asiste al debilitamiento de los sistemas referenciales, y en los que algunas verdades asumibles como tal, son fuertemente cuestionadas también. En donde con gran facilidad se diluyen y reconstruyen cada vez más instancias legitimadas (familia, escuelas, grupos de pertenencia y referencia, medios de comunicación, etc.) el poder socializador/normalizador y en la que se siguen necesitando certidumbres y apoyos en un sistema y entorno en aparente agudización de su crisis.

¿Hace sentido seguir viendo la juventud como una etapa de transición?

Esta definición de más de un siglo de que enfoca la adolescencia como una etapa juvenil, un periodo de formación y ocio, empieza a perder categóricamente el sentido cuando estos “ritos de paso” se encuentran ya sustituidos por ritos de “impasse” (sin salida) y con esto convierten las etapas de transición en etapas intransitivas, cunado aun pasados los 30 años los jóvenes aún se ven obligados a estar en casa de sus padres. Incorporándose al trabajo a ritmos discontinuos, se ven forzados a reciclarse toda su vida e inventan nuevas culturas juveniles que empiezan a ser transgeneracionales.

El joven de hoy, no va haca la condición de adulto en el tiempo en que la naturaleza social parece dictar conveniente, sino que, permanece dentro de un tiempo de conflictos y una tierra de nadie. O bien se angustia ante la dilatada necesidad de ubicación o bien se adapta haciendo uso de sus aparatos distractores, dos ejemplos:

El mal del desánimo de Alicia: con esta etiqueta se suele designar a esos jóvenes que quieren madurar y que viven su tiempo de espera como púberes sociales. Alude a la sensación de desesperanza ante uno mismo en un mundo cambiante, con reglas absurdas y rígidas, que mutan vertiginosamente (como en el país de las maravillas). Se vive en perpetuo estado de adolescente del que al joven le interesa salir, aunque se pierde en un laberinto donde los caminos no parecen conducir a nada. (como los diálogos de Alicia y el Gato) y por el acceso incompleto a posiciones sociales, entre la madures biológica y la social, el post-adolescente se siente en un cuerpo social de púber mientras tiene un cuerpo físico de adulto.

El mal de Peter Pan: esto es, el diagnóstico de jóvenes que no quieren madurar y vivir como adultos. Se les acusa de su propia situación de ambivalencia y se apela a su disposición acomodaticia. Los etiquetados así suelen (re)crear su mundo de ilusiones, como en el cuento en que la diversión y los destellos no parecen tener fin. Se inventan sus propias necesidades y se afanan en lograr satisfacerlas, para lo que cuentan con diferentes formas de distracción. No desean un regreso al futuro, sino que el tiempo parezca detenerse, de modo que se desea permanecer en un estado de eterna adolescencia.

En fin, creo que la sabiduría popular afirma que “cada cosa tiene su tiempo” de manera que cuando algo es prolongado por encima de su tiempo natural, puede convertirse en cautivo de sí mismo.

¿Cuál sería entonces el papel de los profesores y adres? ¿Cómo se educa una generación que se prevé sin futuro?

No está dentro las posibilidades de un docente dotar a un alumno de un mejor futuro, pero si lo está el luchar cada día por evitarles el desánimo, la desesperación el pasotismo absoluto y dotarles de las herramientas necesarias, para que tengan espíritu crítico ante una sociedad que no funciona.

12 comentarios sobre “En busca de una identidad perdida.

  1. Este es un tema muy polemico y debe ser visto tambien desde los distintos tipos de costumbres y formas de vida de cada sociedad. Por ejemplo empezando por el trayecto de nuestras vidas en nuestra sociedad cubana en la q somos estudiantes hasta los 24 años aproximadamente y ganamos nuestra independencia una vez q mucho despues de hacernos profesionales tenemos mayor independencia economica y nos sentimos preparados para un nuevo camino, eso es en mi caso q estudio medicina y no me dedico a mas nada porq mi carrera exige de mi total tiempo. Aunque ya muchos tengamos nuestros proyectos de vida idealizados pero bueno son solo ideas nada de realidad y no porq no queramos esa tan deseada independencia sino porq las circunstancias no nos la permiten. Sin embargo en otras sociedades segun he podido apreciar ya la juventud una vez se hacen mayores de edad comienzan a trabajar para pagar muchos sus estudios y otros para independizarse, tambien eso tiene q ver con las costumbres y formas de vida del mundo q nos rodea. Nosotros la juventud de hoy estamos sumergidos en cosas tan obsoletas como la moda, las fiestas y en el lucir poder, q muchas son normales de nuestra edad pero que no estamos viviendolo de nuestra independencia sino desde la dependencia de nuestros padres y en muchos casos se dilata hasta edades muy avanzadas, muchos se dan cuenta pero otros no. En otros lugares del mundo mi ropa me la comprara yo y mis gastos los pagara yo, pero lamentablemente nos hemos acostumbrado ha acomodarnos. Por eso es q debe de verse desde un punto de vista de costumbres y los tipos de sociedades.

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    1. Tienes mucho de razón la entrada habla generalizando la crisis actual… calor que esta condicionado cada país o ciudad según sus caracteres. Pero en general es una crisis bastante amolia pues no es natural extender una etapa en la que no se sabe ni lo que se kiere en la vida hasta los 30 años… y esto se debe en casos como el de cuba a la mala gestión tanbien no es cuestión de costumbres pues muchos pudiendo independizarse y dar el salto siguen siendo pasotas.. por el hablamos en general, es una crisis bien poderosa y genera grandes males xq a ella se asocia el kerer ganar dinero del menor esfuerzo y esto hace bacer ganagas mafias y males mayores tambien… michas gracias x tu comentario pues ayuda a cerrar mas el cerco y no dejas de tener razon ninun momento… a demas de acercarnos a tu experiencia… gracias…

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  2. como se educa? la idea es esa, buscando herramientas que nos enseñen como adaptarnos a estos tiempos, porque de lo contrario nos estamos resistiendo a un cambio que de hecho ya ha dejado de ser cambio y mas bien una forma de vida.
    hay que aceptar la sociedad de hoy tal y como es, y preguntarse a uno mismo que hacer en ella…porque los jovenes pasotas que existen hoy, de hecho existen hoy porque la educación que estamos recibiendo trata de enseñarnos a vivir pero desde viejos modelos de vida y no desde los nuevos.
    a dia de hoy existe gente muy visionaria muy emprendedora y my preparada que ha visto y sabe y está comunicando las claves para vivir en esta sociedad y ser alguien.
    creo que cuando aprendamos a aceptar esta forma de vida,, aprenderemos a vivir y a transitar por etapa de nuestras vidas sin necesidad de dilatarlas o apresurarlas.

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    1. Bien dicho Adrian… la mejor manera de educar es adaptarse a los nuevos medio y herramientas y modernizarse … lo que hablaba en el blog se refiere a la crisis que se forma debido al mal manejo de la sociedad actual en michos países hoy por hoy la incorporación de in joven al mundo adulto (laboral) es bien compleja h esto crea esta desazón… creando así las famosas tribus urbanas de las que hablare mas adelante… y los adolescentes u hombres y mujeres “pasotas” el caso es que en esta etapa… cuesta mucho trabajo enfrentar esto si no contamos con la preparación adecuada del que hacer para salir a delante y madurar en una sociedad en crisis de valores y de moneda… es innegable que un adolescente que no ve una salida nunca alcanza la madurez adulta adecuada y se convierte en un joven prolongado… y su pubertad es eterna… claro que toda regla tiene excusa que son esos que tu mencionaste sabiamente jóvenes que si son capaces de ver el mundo circundante y aprenden a adaptarse y salir a delante… pero la idea es luchar por erradicar esta crisis de identidad que azota diariamente escuelas y familias… gracias por tu comentario te has convertido en un lector activo al que espero diariamente…

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  3. como se educa a una generación que se prevé sin futuro??
    no creo q se prevea sin futuro y no creo que sea una sociedad que no funciona.
    A ver pasa algo, la juventud de hoy digamos adolescentes dilatados(como creo que se menciona arriba) y jovenes adultos etc,,, afronta un cambio generacional muy grande y muy acelerado, 1 por las redes sociales que nos han llevado a vivir a un ritmo de vida donde todo es tendencia pero deja de serlo muy rapido, y donde todo es muy pero muy visible, ya nada esta oculto.
    y a la vez muy diferente a los ritmos de vida a los que estan adaptados nuestros padres y a los que estan adaptados las generaciones que hoy estan en el poder..

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  4. En esta etapa de la adolescencia se crean muchos conflictos, ya sea de identidad o cualquier otro, pero con la ayuda necesaria y usando bien los sentidos se puede encontrar el camino hacia un buen futuro y la prosperidad

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