“Reflexiones Sueltas” Una historia que puede ser común… por: Alistair Blackbridge (pare 1)

No había sido la primera vez que veía su foto, es más, creo que desde el primer momento despertó en mi cierta curiosidad.

El momento en el que empezamos a conversar por WhatsApp, parecía ser simplemente eso, un momento, una conversación más. Nunca me hubiera imaginado que ese instante duraría desde las 4:30 pm hasta las 2:00 am del día siguiente… no, fue hasta las 3:00 am, pues cuando se nos acabaron los datos, decidimos continuar por teléfono.

Realmente no parecía como si quisiéramos parar de hablar, aparentemente no había límites en cuanto a los temas de conversación que teníamos. Para el momento en el que me invita a ir a aquella fiesta con el y su grupo de amistades, ya me había quedado bien claro: que hablaba con una persona muy especial.

Los dos días antes de nuestro encuentro los pase con expectativa, no lo negaré, después de todo un buen presentimiento había invadido mi cuerpo después que colgase aquel teléfono. Me propuso que nos encontráramos a las 10:00 pm, pero llegué media hora antes. En ese tiempo, mientras el transporte público iba y venía y el no llegaba me llegue a preguntar si se había retractado.

Le llamé, no contestaba, pensaba que le había pasado algo. Eso hasta que lo vi bajar de aquel auto junto a su mejor amiga. Tome una bocanada de aire, supongo que al querer causar una buena impresión me negué a mostrar nerviosismo.

Caminamos al sitio dispuesto, entramos, tarde por la demora del resto de los miembros del grupo, pero riéndonos por todos los chistes e historias que me contaron el y los que iban llegando. Y las que no se contaron también, después de todo las cosas evidentes no podían ocultarse.

Dentro, recuerdo que pedimos unos tragos y maní. Se los comía como si de caramelos se tratasen, es normal teniendo el cuenta lo mucho que le gusta el picante.

Conversamos durante un rato antes de que nos levantásemos a bailar. Estábamos uno junto al otro, cuando su mano pasó por detrás de mi cintura. Mi piel se erizo, pero entre los tragos, la música y el buen rato lo único que se me ocurrió hacer fue pasar mi brazo por encima de sus hombros.

¿Cuanto tiempo habremos pasados así?

La verdad es que no tengo la más mínima idea, sobre todo porque esa noche cambiaban el horario, restábamos una hora a la noche… sólo se que me sentí espectacular.

Nos sentamos, la fiesta estaba por acabar, nos tomábamos unas cervezas con una sola de nuestras manos, las otras…bueno… estaban formando un lazo.

No se me olvida, conversaba con el grupo sobre el lenguaje corporal y el comportamiento cuando siento un cosquilleo en mi cuello. Era su respiración. Al girar la cabeza y acercar nuestros labios no pude resistir el beso. Un beso que se extendió no se por cuánto tiempo. Salimos del lugar y nos besábamos; nos sentamos en el aquel parque con aquella hermosa vista y nos besábamos, volvíamos a la parada y nos besábamos, en el autobús nos besábamos, de camino a su casa nos besábamos; en fin, era algo de nunca acabar…

En su casa, una vez nos acomodamos me invito a dormir junto a el en su cuarto. Esa noche habíamos acordado no tener sexo, y hasta cierto punto cumplimos con nuestra palabra. Lo que nosotros hicimos no fue tener sexo, nosotros hicimos el amor.

Recuerdo lo gentil que se mostró conmigo. Yo, inexperto en ese rol que describían como lo más sencillo del mundo, y el, enseñándome a disfrutarle. Es la única perosna que me ha hecho sentir la inocencia de ser virgen otra vez, me lo hace sentir cada vez que estamos juntos.

Ha pasado ya un mes, ha sido uno lleno de locuras y cariño; ha sido fantástico. Pensaba yo que estábamos aprendiendo a querernos, a estar enamorados uno de otro. Pero parece que me equivoqué…no, siempre lo supe, después de todo entre nuestros temas de conversación aquella larga noche, su ex fue uno de los principales. Es normal, después de todo, fueron tres años en los que le hicieron perderlo todo, sacrificarlo todo: amistades, carrera, felicidad, e incluso su familia.

Me dice ahora que no es capaz de enamorarse pues no sabe como hacerlo.

En ese caso decidí ayudarle a aprender, enseñarle a amar otra vez. Ojalá sea a mi…

4 comentarios sobre ““Reflexiones Sueltas” Una historia que puede ser común… por: Alistair Blackbridge (pare 1)

  1. Esta historia quedó abierta así? Nos deja con ganas de más, de mucho más, quizás quería hacer pensar su autor, pero creo que nos deja un poco indiferentes aún.

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    1. Bueno esperemos a que el autor emita la segunda parte en la próxima entrega de “Reflexiones Sueltas” y gracias por comentar esta entrada pues esta creado este espacio para que autores nuevos también tengan oportunidad de dar a conocer sus ideas o historias y ayudarlos a mejorar o superar algo…

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    2. Si se que queda abierta. No era mi intención dejarles indiferentes. Es solo que en ese momento no tenía más que decir, incluso yo me sentía con ganas de más en ese instante. Pero ya serán publicadas el resto de las partes de la historia. Espero que, como siempre, su opinión sea certera y sincera, razón por la cual le admiro mucho. Saludos

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