Para lograr una relación sana, es fundamental la confianza con nuestra pareja. Es muy complicado restaurarla una vez rota, dado el dolor y la decepción que nos provoca. En nuestro matrimonio o relación de parejas todos hemos pasado por diferentes situaciones, pues de una u otra forma todos nos hemos sentido en desconfianza con respecto a quien amamos.
Hola chikos!! Ya saben que los fines de semana los tomo solo para descansar y no publico nada en el blog, pero resulta que me toco de cerca la situación de un amigo y quise dedicarle esta entrada a ayudarlo a reparar su relación de pareja. Son dos personas maravillosas las situaciones de la vida los pusieron en el lugar en que están y deben arreglarse así que espero les sea de ayuda…
He vivido muy de cerca situaciones en las que padres de familias le son infieles a sus cónyuges. También en las que han existido todo tipo de mentiras y quedan rencores que no quieren sanar.
Este post ira destinado a darles algunas herramientas y concejos para ayudarles a restaurar la confianza.
Confróntense con honestidad:
Deben decirse todo. Si tu pareja te engaño, te mintió, te prometió hacer algo y no fue capaz de cumplirlo, sufre de una adicción, o dice que ya no te ama, este es el momento de sacar los trapitos sucios al sol y decir las cosas de frente. El hecho de ocultar algo es negar una herida, e impedir que sane. El momento en que nos negamos a aceptar una culpa, aun cuando sabemos que ambos hemos cometido una falta, es mejor tener paciencia y analizar la situación. Algunas veces solemos adelantarnos a los hechos, y sacar conclusiones antes de saber realmente los hechos.
Humildad:
Olvida tu orgullo. Es común sentir herido nuestro orgullo tras un desengaño o una traición. Pero por supuesto esto no significa para nada que debamos llegar al punto de suplicar de rodillas que nuestra pareja deje de engañarnos. Me refiero, a que debemos dejar un espacio abierto para aceptar el perdón. Si la falta ha sido tuya, mostrarle humildad a tu pareja ayudará a que sanen con mayor facilidad las heridas causadas.
Perdón y olvido:
Si amamos a nuestra pareja, y deseamos apostar por nuestra relación, debemos perdonarla con todo el corazón. Y no me refiero a perdonar de decir: “te perdono” y luego pasarnos la vida recordando sus faltas y sus defectos con cada discusión o pelea. Si no te sientes listo/a para perdonar, al menos no lo digas, date tu tiempo perdona y luego dilo, de corazón.
Amor:
La confianza y el amor son excelentes amigos. Si solo tenemos uno de ellos, la otra puede desgastarse fácilmente. Luego de transitar momentos dolorosos juntos, tu pareja y tú, donde han requerido, reiniciar la relación. Es bueno empezar de nuevo, como al principio, con citas, para reforzar la relación y la confianza.
Paciencia:
Es mejor esperar un tiempo, en ocasiones, para restaurar tu relación. Nunca es bueno tomar decisiones estando molestos. En ocasiones una herida nos hace decir cosas que lastiman. Si esperas, que tu relación se arregle simplemente, y la confianza se recupere solo de un día para otro, te llevaras grandes decepciones. Por igual, si tu cometes la falta y esperas que con un perdón todo se arregle mágicamente, vas a sufrir la decepción más grande del mundo.
Trabaja tu relación, un día a la vez.
Trabaja tu relación, un día a la vez.


